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GENTES Y TIERRAS DEL VIEJO REINO DE LEON
COSAS DE AQUI Y COSAS MIAS

miércoles, 6 de noviembre de 2013

IGLESIAS EN LA PARROQUIA DE RENUEVA (1)

Sello del Rey Fernando II que aparece en la Carta Puebla de 1167
 
Con la repoblación y reconstrucción  realizada en el reinado de Fernando II (rey de León entre 1157 – 1188. Muere en Benavente el 22 de Enero de 1188, fue enterrado en la Iglesia de Santa María hasta su traslado a Santiago) cuyos privilegios recopila la Carta Puebla de 1167 (es el pergamino mas antiguo que se conserva en el Archivo Municipal de Benavente) se produce una expansión de la Villa apareciendo nuevas collaciones (barrios)  y parroquias. Ledo del Pozo en Historia de Benavente (1883) nos cita que en aquellos primeros tiempos llego a tener 18, si bien no todas coexistieron en el tiempo y no todas se ajustarían a la idea de iglesia como una construcción sólida de piedra; serian recintos mas o menos grandes construidos en tapial que se deteriorarían con el paso del tiempo llegando a desaparecer. De la proliferación de templos, conventos, monasterios y un buen número de ermitas podemos deducir la influencia que lo religioso tendría en las gentes de la época, el número de feligreses por parroquia seria escaso.
A primeros del s.  XVIII encontramos citadas y localizadas doce. En el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz (1846) se citan solamente seis (Santa María del Azogue, El Sepulcro, San Nicolás, San Juan Bautista o del Marcado, Santa María de Renueva y San Andrés).


Escudo de armas de los Pimentel en la Iglesia de Santa María del Azogue


Por bula del Pontífice Juan VIII en el año 875 todas la parroquias situadas en la margen izquierda del río Orbito hasta su confluencia con el río Esla pasaban a depender del Obispado de Oviedo (entre otras muchas Benavente); para su administración existía en Benavente la Vicaria de San Millán con sede en un casona de la calle de La Rua (en 1908 siendo Vicario D. Victoriano Para y Posa el Obispado de Oviedo lo cede para que se instale el Colegio de San Vicente de Paúl). A mediados del s. XX  se realiza una reorganización de obispados y pasan a la Diócesis de Zamora.
La Parroquia de Renueva tiene su origen junto a la Iglesia de Santa María de Renueva y en tiempos pasados acogió los territorios que pertenecieron a San Bartolomé (se encontraba junto al Castillo, frente la puerta de Santiago, pertenecía a la cofradía del mismo nombre; en 1714 fue destruida por orden del rey y el Conde pues supone un peligro para la defensa de la Villa), La Ventosa (situada en  las afueras de la Villa próxima al río Orbigo, aun hoy la zona recibe el nombre de La Ventosa) y zona del Convento de San Francisco; posteriormente se agregaron San Miguel, San Juan del Reloj y San Andrés.
Desde aquellos tiempos hasta nuestros días cinco templos han estado relacionados con esta parroquia: San Miguel, San Juan Evangelista, San Andrés, Santa María de Renueva y la actual Santa María del Carmen de Renueva.


Imagen de San Miguel s. XVI procedente de la desaparecida Iglesia de San Miguel.
 
Iglesia de San Miguel.- José María Quadrado en Recuerdos y Bellezas de España (1861) en el capitulo IV del IX tomo que hace referencia a Benavente cita “A fines del ultimo siglo (se refiere s. XVIII) están en pie San Miguel, Santiago, San Martín y San Juan de los Caballeros”. Don Bernardo de Castro era su cura párroco en 1752. En 1846 solamente quedan las ruinas que son testigos del lugar donde se encontraba.
Se asentaba en la parte sur de la Villa, próxima al Convento de Santa Clara, en la calle Mayor (actual Santa Clara) que partiendo de la Puerta de la Puente (situada en la que hoy es la confluencia de C/ Santa Clara con C/ Los Carros) llegaba hasta la Rua de los Leones (hoy C/ Ancha). En el solar donde se construyeron en 1952 las actuales escuelas de Fernando II.
Junto a la iglesia  había una laguna. Era patronato de los señores condes, fue una de las iglesias que sirvieron para el culto a los primeros fieles de la Villa. Tenía una fundación de huérfanas y era sede de la Cofradía de San Miguel a la que pertenecían los hortelanos. La parroquia de San Miguel fue agregada a la de San Andrés en 1782 por el mal estado de su iglesia que seria desmantelada dos años mas tarde pasando su Santo Patrón a San Andrés y en la actualidad esta imagen y cofradía se localizan en la Iglesia del Carmen de Renueva. La Cofradía de San Miguel, como el resto de cofradías de Benavente, perdió  su función gremial y en 1883 se fundo como sociedad con fines sociales y humanitarios entre sus socios. En esta iglesia se encontraba la imagen de San Crispin, actualmente en la iglesia de San Juan del Mercado, patrono del gremio de curtidores.

Iglesia de San Juan Evangelista.- En la Villa existían dos iglesias con la misma advocación: San Juan Bautista, vulgo del mercado por encontrase en la plaza que se celebraba el mercado (lo que es hoy la Plaza Mayor en aquellos tiempos era un espacio abierto) y San Juan Evangelista (dedicada a San Juan Evangelista) conocida como San Juan de los Caballeros o San Juan del Reloj. En 1640 ya se citaba como de los Caballeros
Tomando como referencia el Corrillo de San Nicolás (que en aquella época era considerado el centro, donde se encontraba la Casa de Procuradores de la Villa, pues el actual ayuntamiento es obra de 1846) la iglesia de San Juan de los Caballeros se localizaba al sur, en la Calle de San Juan del Reloj (hoy c/ Alta de San Juan del Reloj), próxima al Convento de Santo Domingo. Recibe el nombre de los Caballeros por pertenecer a ella la mayor parte de los caballeros de la Villa. En 1661 se reedifico y se cambio el piso que era de cantos por uno de losas de piedra; mientras duraron las obras los cultos se realizaban en la iglesia de Santa María. En ella recibió bautismo el Príncipe de Anglona (Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pimentel hijo del IX Duque de Osuna, Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco y de Dª María Josefa Pimentel XV Condesa de Benavente. En esta  iglesia recibía culto Nuestra Señora del Portal. Fue sede de la cofradía de curtidores y zapateros bajo la advocación de Santa Marta pasando a San Andrés y más tarde a Santa María con San Crispin como patrono.
Su torre fue el primitivo emplazamiento del reloj que le dio tanta fama a Benavente en el s. XV, conocido es el dicho: Campanas las de Toledo, Catedral la de León, Reloj el de Benavente y Rollo el de Villalón; fue uno de los primeros relojes de Castilla que marcaba el ritmo de la vida de aquellas gentes; tal era la importancia del reloj que de el común se pagaba a un relojero (generalmente un herrero del lugar) para  su mantenimiento; el reloj seria un instrumento de prestigio y progreso para la Villa. Con motivo de alguna obra fue trasladado a la torre de Santa María, en esta nuevo emplazamiento ha sufrido dos graves percances: Ursicino Álvarez en Historia general civil y eclesiástica de la provincia de Zamora (1889) cita un incendio en mayo de 1738 provocado por la iluminación colocada en la torre para la celebración de unas fiestas  y en mayo de 1877 un rayo destruye la parte alta de la torre y el reloj.
Según las respuestas del Catastro de Ensenada de 1752 su cura párroco era D. Manuel Martínez. Tomas María Garnacho en Breve noticia de algunas antigüedades de la ciudad y provincia de Zamora (1878) hace referencia a esta iglesia “San Juan Evangelista una de las mas antiguas que aun existe a finales del siglo pasado” (s. XVIII) En 1825 su  feligresía es agregada a la parroquia de San Andrés, la iglesia hacia años que había sido demolida.


Plumilla de la Iglesia de San Andrés (Pimentel 1997)

Iglesia de San Andrés.- Estaba situada entre las calle a la que daba nombre y la calle Portillo de San Andrés (hoy Cuesta del Portillo de San Andrés), frente a la terminación de las tapias del Convento de  San Bernardo. Cuando la villa estaba protegida por una cerca,  unos metros calle abajo se encontraba una puerta en la muralla conocida con el nombre de Portillo de San Andrés de la que salía un camino que conducía al puente de Castrogonzalo. José Mª Cuadrado (1861) dice de ella estar reformada en muchas de sus partes con obras posteriores.
De presentación de los señores condes por cesión voluntaria de los feligreses. Es obra del finales s. XII que se edificaría después de la repoblación de la villa; de la construcción original hasta su demolición solo se conservaba parte de la torre, pues el resto del templo ha sufrido numerosas reformas.
Se trataba de una iglesia de una sola nave de 27 m de largo por 8 m. de ancho con bóveda de cañón en fabrica de ladrillo, con arcos de luneta, con cornisa al arranque de los arcos; todo enlucido y blanqueado; a ambos lados de esta nave, formando cruz latina, dos capillas de igual altura y características que la nave.
La entrada situada en el lado norte estaba formada por arcos agudos superpuestos.


Iglesia de San Andrés s. XX años 40. Se aprecia su torre escalonada, el arco cegado en el primer cuerpo de la torre, el chapitel de la capilla de San Cayetano y una de las capillas laterales que formaban el crucero


Frente a la entrada, a la derecha de la nave había una capilla con bóveda de media naranja sobre pilastras, con abundante decoración de filigranas de yeso; la cubierta estaba rematada en su parte central  por una linterna recubierta de pizarra. En el altar, con una hornacina con puerta de cristal había una Inmaculada de yeso (hoy en la nave lateral derecha de la iglesia del Carmen). A la izquierda de esta capilla estaba la sacristía que era un recito cuadrado de menor altura que la iglesia y con cubierta plana de ladrillo. A la derecha de la capilla había una dependencia sin techo y enlucido que se utilizaba como trastero y servia de paso a la torre y al coro donde se encontraba el órgano.
Los muros de la iglesia y sus dependencias  eran  de tierra apisonada con algunas franjas verticales de mampostería rudimentaria.
El armazón de la cubierta es de madera del país y cubierto de teja curva
El suelo era de grandes losas de pizarra, testigo de que en tiempos pasados en la iglesia se realizaban enterramientos (hasta el siglo XIX  la mayoría de las iglesias eran utilizadas para enterrar a sus feligreses).


Iglesia de San Andrés s. XX años 50, cara sur se distingue la capilla que estaba frente a la entrada y su chapitel de pizarra. En la parte media el convento de San Bernardo. Al fondo, izquierda, la torre de Santa María de Renueva.


La torre, que era lo mas antiguo, situada a los pies de la nave, en su parte norte, fue construida en principio con argamasa (cal y arena) y canto rodado, era tan frágil que con el paso del tiempo fue revestida con tosca mampostería, dándole una forma escalonada; quedando solo el ultimo cuerpo que formaba el campanario con fabrica de ladrillo, en cada cara tenia dos arcos y cubierta a cuatro aguas. En la parte baja y en su lado norte tenia una portada tapiada.
M. Gómez Moreno en Catalogo Monumental de Zamora (1904) hace una breve referencia sobre esta iglesia citando su torre como obra morisca del siglo XII; de sus imágenes citan: Santa Margarita con el dragón a sus pies y el Calvario a tamaño natural del Cristo de las Aguas, que dice recuerda a Esteban Jordan.
Adosados a la iglesia en su costado sur había dos pequeños terrenos separados por un tapial (en el mas cercano al presbiterio se encontraba antiguamente la sacristía). Eran conocidos popularmente como “El huerto del cura”.


Imagen de Ntra. Sra. del Carmen en la Iglesia de San Andrés sobre las andas antiguas.


El presbiterio estaba separado de la nave por una pequeña balaustrada; el retablo del altar mayor, de orden compuesto y tres cuerpos, ocupaba todo el frontal. En el cuerpo superior  estaba la imagen del santo titular de la iglesia (San Andrés). En al parte central y en una gran hornacina se encontraba la Virgen del Carmen de gran devoción en Benavente; obra del imaginero zamorano D. Ramón Álvarez (Coreses 1825- Zamora 1889), en madera policromada; es una imagen destinada a ser vestidas con ropajes; fue donada por el hermano cofrade y alcalde de la Villa D. Diego Pascual  de Oliveros en el ultimo cuarto del s. XIX. Esta nueva imagen sustituyo a otra talla del s. XVII  que en la actualidad se encuentra, retirada del culto, en dependencias de la Iglesia del Carmen.
En 1960 fue trasladada de San Andrés a  Renueva y en Julio de 1968 a la nueva iglesia del Carmen.
 A ambos lados de la Virgen se localizaban, en sendas hornacinas, dos imágenes de menor tamaño que representaban a San Ramón Nonato, imagen para ser vestida y San Cayetano, talla en madera.
Era sede de las cofradías:
San Antonio de Padua a la que pertenecían los labradores, cuya imagen se veneraba aquí.
Cofradía del Carmen desde su fundación en el s. XVII.
Cofradía de San Miguel a la que pertenecen los hortelanos. Cuando, a mediados del s. XVIII la iglesia San Miguel, fue cerrada el santo titular y su cofradía pasaron a San Andrés.
También los curtidores tuvieron su devoción en la iglesia de San Andrés.
Junto con el retablo del altar mayor y las imágenes ya citas, la iglesia contaba con los retablos, altares e imágenes siguientes:
Un grupo escultórico a tamaño natural formado por el Cristo de las Aguas, San Juan y la Virgen, que en la actualidad esta montado en el Presbiterio de Santa María del Carmen de Renueva.

Retablo en la iglesia desaparecida de San Andrés. Calvario formado por El Cristo de las Aguas, María y San Juan.


En el lado opuesto al Cristo de las Aguas estaba el retablo con la imagen de La Purísima vestida (hoy en la capilla de santa Lucia en la iglesia del Carmen).
En los laterales del crucero dos retablos iguales, a la derecha San José y a la izquierda La Dolorosa.
Hacia la parte central de la nave se localizaban dos retablos en chaflán de estilo barroco muy recargados, de una sola hornacina, dedicados a San Miguel (el de  la izquierda) y san Antonio de Padua (el de  la derecha)

Retablo de la Iglesia de San Andrés a la izquierda de la nave donde se encontraba San Miguel que fue trasladado a Renueva. A la derecha se encontraba otro similar con San Antonio de Padua.
 
Otras imágenes:
Niño Jesús y La Virgen Niña, imágenes pequeñas en pasta de madera (actualmente en la procesión de la Virgen del Carmen son portadas en pequeñas andas por niños de primera comunión)
Talla de San Francisco Javier.
Imagen en talla de la Purísima pequeña muy antigua
Talla de San Pedro Apóstol.
Busto tallado de San Juan Crisóstomo.
A finales del s. XIX por una reorganización parroquial la parroquia de San Andrés se incorpora a Santa María de Renueva. 

En 1960 estaba en un avanzado estado de deterioro, principalmente su torre, cerrándose para el culto. En 1967 se concede el permiso para su demolición, en los solares resultantes se levanto un edificio de nueva planta dedicado a viviendas.


Situacion de las iglesias:
1 Iglesia de San Juan de los Caballeros o del Reloj. En la actual C/ Alta de San Juan del Reloj, frente al Convento de Santo Domingo. Desaparecidos.
2 Iglesia de Santa María de Renueva. En la C/ Renueva esquina a C/ San Bernardo. Desaparecida.
3 Iglesia de San Andrés Apóstol. En la C/ San Andrés esquina Cuesta del Portillo de San Andrés. Desaparecida
4 Iglesia de San Miguel. Entre la muralla y la C/ Mayor hoy Santa Clara, lugar que ocupa el Colegio Fernando II. Desaparecida.
5 Iglesia de Santa María del Carmen de Renueva. C/ Ancha


domingo, 14 de julio de 2013

UNAS REGLAS PARA LA HISTORIA - Siglo XVII (2)



Con el paso del tiempo las reglas aprobadas en 1675 serán de difícil aplicación en determinados momentos por las crisis sociales y la inestabilidad política lo que hace necesario una adaptación. Esta revisión es necesaria en las reglas que son de obligado cumplimiento por parte de los hermanos y en aquellas que hacen referencia a la organización y administración de la Cofradía pues por el contenido de los escritos se estaban relajando o incumpliendo. Dos momentos parecen ser los mas conflictivos: los años de mediados del s. XVIII y los de primer tercio del s. XIX. Estos son años de conflictos políticos, sociales y económicos en España. 

El 22 de Julio de 1767 el Ilmo. Sr. Don Agustín González Pisador Obispo de Oviedo autorizara, por primera vez, una adaptación de las reglas ante la suplica de D. Joseph Sánchez en aquellos años cura ecónomo de la Iglesia de San Andrés ante la falta de nuevas incorporaciones por no poder hacer frente a la cuota de ingreso y que esto repercuta en la continuidad de la Cofradía; se rebaja la cantidad de ingreso a 8 reales; de  los capítulos 5º y 9º se elimina lo que hace referencia a las aportaciones económicas para cera y misas de los cofrades difuntos.
 
 

Advertencias realizadas por el Padre General en Noviembre de 1790

En un escrito, que dice ser copia y esta sellado por el Obispado de Oviedo, con fecha 17 de Noviembre de 1790 el Rvdo. Padre General de la Orden Fray Roque Melchor hace unas advertencias, posiblemente por el incumplimiento o mala interpretación de algunas obligaciones. En la primera regula meticulosamente los ayunos que deben realizar los cofrades y las normas por la que se regirán. En la segunda dice que ante la dificultas que algunos hermanos tiene para el cumplimiento de los rezos y abstinencia de carne, regula quienes están exentos y en que circunstancias.

Haciendo un paréntesis en el tiempo llegamos a 1834, año en que la cofradía y las autoridades eclesiásticas se muestran muy activas y que por el contenido de los escritos deducimos que dicha actividad era necesaria para clarificar obligaciones y revisar organización.

Como se ha dicho la Vicaria de San Millán tenia autoridad fiscalizadora sobre las cofradías. El 7 de Abril de 1834 remire un escrito con este encabezado “En consideración al religioso objeto que se proponen los componentes y con vista de la Regla ve conveniente la renovación y reparación  de la Cofradía de Nª. Sª del Carmen sita en la Parroquial de  San Andrés”.
Se deduce que los regidores de la Cofradía no debían ser muy diligentes y no tener al día los libros de registro de cofrades y de cuentas.
En el escrito se exige llevar un libro donde se inscriban los aspirantes y en el que se formalicen las cuentas anuales de las producciones y limosnas, también se regula quien lo debe hacer, cuando y como; este libro tiene que estar a disposición de los visitadores. Todo ello para evitar la informalidad y falta de interés que ocasionarían la ruina de la Cofradía.
Así lo mando el Licenciado D. Juan Josef Prieto Giraldo abogado de los Reales Consejos, Vicario Juez de la Vicaria de San Millán y sus partidos, en Benavente a siete de Abril de mil ochocientos treinta y cuatro.
 

Acuerdos de la reunían celebrada en la Iglesia de San Andrés el 13 de Julio de 1834
 
El contenido de este escrito de la Vicaria debió ser un revulsivo para los cofrades pues del día 13 de Julio de 1834 hay un acta, recogida en papel timbrado con sello de 4º  y 40 mrs. Del año 1834 y sello de aguas, de una reunión en los siguientes términos:
“En la Villa de Benavente 13 de Julio de 1834 estando juntos y reunidos en la sacristía de la Iglesia Parroquial de San Andrés de la misma los infrascritos Párroco de ella y Alcaldes de la Devoción de la Virgen Santísima Reina de los Ángeles que con el titulo del Carmen se venera en su iglesia y a cuyas expensas hace mas de cincuenta años se da culto, al objeto de convenir las formas que de una manera mas constante y perpetua, segura y fija pueda conservarse la antigua cofradía erigida a la Virgen del Carmelo olvidada por las circunstancias destructoras de las pasadas guerras y vigorizada hoy por el Sr. Vicario de San Millán en su escrito de 7 de Abril ultimo…”
En resumen toman los siguientes acuerdos:
1.- Tener un libro para registrar a los cofrades y asentar las cuentas (indicación que les hacia el Vicario).
2.- Que al principio del libro se copien las Reglas de 1675.
3.- Modificar la cuota de ingreso, fijando 12 reales para hombres y 10 para mujeres.
4.- Se regula las misas a la muerte de un hermano.
5.- Celebraran un novenario de forma estable y permanente costeado por las aportaciones de los cofrades y devotos, lo sobrante pasara a los fondos de la Cofradía.
6.- Para buen gobierno, dirección y representación de la Cofradía se elegirán cada año, a propuesta del Párroco, dos Alcaldes y demás cargos.
Los reunidos para dar estabilidad y continuidad a la Cofradía presentaron estos acuerdos al Sr. Vicario.
Dos días después de esta reunión por auto del licenciado D. Juan José Prieto Giraldo Abogado de los Reales Consejos, Vicario Juez de esta Vicaria de San Millán y sus partidos autorizo estos acuerdos; …”así lo mando y firmo en la Villa de Benavente a quince días del mes de Julio de mil ochocientos treinta y cuatro” .
Entre las más de quince firmas que avalan estos acuerdos se encuentra la de D. Diego Pascual de Oliveros hermano cofrade que dono la actual imagen de la Virgen obra de D. Ramón Álvarez.


Escrito con sello del Obispado de Oviedo

El ultimo de los escritos esta fechado en Oviedo a 2 de Diciembre de 1873 con sello del Obispado de Oviedo y firmado por Benito, Obispo de Oviedo. En el se autoriza, de nuevo, la modificación del Capitulo VIII.
Y para aumentar la devoción de los fieles se conceden cuarenta días de indulgencia por cada uno de los actos religiosos de la Cofradía a que asistieren los hermanos.

Ya en el s. XX, en los años cuarenta, los nuevos inscritos rellenaban un documento de entrada firmado por el cofrade secretario y el cofrade tesorero. En el se indicaban las obligaciones del nuevo hermano y los privilegios e indulgencias que le están conferidas, contenidas en el Escudo del Carmen escrito por P. M. Fr. Gabriel Serrano Prior que fue de dicha Orden en el Convento de Toledo.

El 12 de Diciembre de 1994 se remite instancia al Excmo. Rvdo. Sr. De Zamora en estos términos:
“Un grupo de cristianos de la Ciudad de Benavente deseando constituir la Asociación “Cofradía del Carmen” con el objeto de promover la devoción y culto a la Santísima Virgen bajo la advocación del Carmen, como ha venido haciéndose desde hace mas de cien años”.
En los ocho títulos de sus estatutos se articulan el funcionamiento, fines, ingreso, órganos de gobierno y facultades de la autoridad eclesiástica.
 


Primera imagen de la Virgen, en la actualidad retirada del culto

Después de mas de tres siglos y medio la devoción sigue viva y activa con cerca de setecientos cofrades, siendo la cofradía más numerosa de la parroquia.
Fieles y devotos se acercan cada día a su Iglesia para ante la Madre confidente compartir penas y alegrías; ante la Madre auxiliadora encontrar ayuda y consuelo en la tribulación; ante la Estrella del mar encontrar guía cuando la barca de la vida hace agua.

La actual directiva tiene una obligación, un reto al que no puede renunciar que es conseguir el titulo de “Real” pues la ciudad de Benavente se lo merece, la cofradía tiene derecho por su larga historia documentada y lo mas importante, en memoria y reconocimiento a los hombres y mujeres que cimentaron la devoción a la Virgen del Carmen en 1675 transmitiéndose de generación en generación. 


Imagen actual de Nª. Sª. del Carmen que recibe culto en la Iglesia de Santa María del Carmen de Renueva
 

UNAS REGLAS PARA LA HISTORIA - SIGLO XVII (1)



Con el paso del tiempo muchos hombres y mujeres han querido vivir el espíritu carmelita agrupándose por devoción a la Virgen dando lugar a las cofradías. El privilegio del escapulario fue extendido a los laicos siendo una señal de compromiso de vida cristiana teniendo como ejemplo a la Virgen.
Pío XII en 1950, en referencia a los que tomaban el escapulario, dijo “quien usa el escapulario debe ser consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras.

Iglesia de San Andrés 

Los orígenes de la devoción a la Virgen del Carmen en la entonces villa de Benavente hunde sus raíces en s. XVII en la parroquia de San Andrés con una feligresía de gentes humildes. De su iglesia ya se tiene noticias en el s. XII, con torre mudéjar construida en argamasa que fue recubierta con  mampostería; de una sola nave con tapiales de barro y bóveda de cañón. En la parte central de su alta mayor, en una gran hornacina, se encontraba la imagen de Nuestra Señora del Carmen, la imagen originaria fue una talla de madera hoy día retirada al culto y sustituida por la actual a mediados del s. XIX obra del maestro imaginero zamorano Ramón Álvarez y donada por el hermano cofrade Diego Pascual de Oliveros  por aquellos años alcalde de la villa. 


En abril de 2009 en base a la  información facilitada por el Centro de Estudios Benaventanos ”Ledo del Pozo” el párroco de la iglesia del Carmen de Renueva D. Tomas Calero Aparicio  en colaboración con Ángel Arce Puente presidente la Cofradía del Carmen y otros miembros de la misma recuperan de un anticuario de la ciudad de Burgos una carpeta en papel de pergamino que contiene, cosidos a ella, varios  documentos históricos que hacen referencia a la fundación de dicha cofradía.

Carpeta en papel de pergamino conteniendo la documentación y portada de las Reglas y aprobaciones

En la portada leemos: Reglas y aprobaciones. De la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen instituida en la Parroquial de San Andrés de Benavente.
En una segunda hoja a modo de encabezamiento: A honra y gloria de Dios Nuestro Señor y de María Santísima Señora Nuestra con el titulo del Carmen, se instituyo su Cofradía en la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.
 Del documento de autorización resumimos:
“El  Maestro Fray Diego Lorenco, Calificador del Santo Oficio, Predicador de su Magestad, Prior General de la Orden de Nuestra Señora del Carmen y Comisario general en ella .Por quanto por parte del Ldo. Joan Lorenco Cura propio de la parroquial de San Andrés de la Villa de Benavente se nos ha hecho relación que muchas personas devotas de nra. Señora del Carmen, ardiente zelo de de su veneración y culto desean erigir Cofradía de tan soberana Reyna en la Iglesia parroquial para ganar gracias y indulgencias concedidas por los Sumos Pontífices a nuestra Cofradía- =
Por tanto suponiendo La Licencia como se manda por La constitución de la Santidad de Clemente Séptimo se realice la recordación y aviendola obtenido, por satisfacer a tan hermoso zelo = Por la presente autoridad a Nos concedida por el Rvdo. General de la Religión para los Santos Lugares de Castilla, erigimos La Cofradia de nra. Señora de el Carmen en otra Villa de Benavente, en la Iglesia parroquial de San Andrés”.
A continuación exhorta a los cofrades de uno y otro sexo al cumplimiento de sus obligaciones para lograr el espiritual tesoro. Se hace una enumeración de las obligaciones y se da autoridad y licencia al cura párroco para que pueda bendecir los escapularios.
Y finaliza: “Dadas en este mi Convento de nra. Señora del Carmen de Valderas, mandas de mi nombre, selladas con mi sello y refrendadas por mi secretario en tres días del mes de Abril de mil seiscientos y setenta y cinco.

                                         Capítulos 8º, 9º y 10º de las Reglas

En la parte central de la carpeta hay un cuadernillo de diez hojas tamaño cuartilla escrito a dos tintas: REGLAS DE LA COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
“En el nombre del Padre del hijo y de el Efpiritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero.”
Con esta invocación comienzan las reglas, continuando con su explicación y justificación. Par seguir con la petición de fundación:
“Yo el Lizenciado Lorenco, Cura de San Andrés por particular devoción y deseo que tengo del aprovechamiento de las Almas de que participen de el tesoro de la Yglesia…”
“Efuplicado al Muy Rdo. P. Fr. Diego Lorenco, Calificador del Santo Oficio…, me concediese Facultad para erejir Cofradía y tener Altar de nueftra Señora con el titulo de el Carmen y valiéndose de la facultad que para eso tiene, me la concedió y otorgo, con poteftad de vendecir Efcapulario y admitir en dicha Cofradia las personas de uno y otro fexo.”
Con este poder que le da el Prior General de la Orden establece DIEZ CAPITULOS para cumplimiento de los cofrades, buen gobierno y continuidad de la cofradía, en los que se estipula:
  que todos los que entren en la cofradía estén asentados en un libro para ganar la indulgencia.
2º ser portador del escapulario bendecido por persona autorizada, para obtener los beneficios espirituales.
3º los días de abstinencia (hace una excepción para los que tengan la Bula de la Santa Cruzada).
4º de los rezos diarios y de los Oficios Divinos.
5º entregar limosna para la cera del altar y misas.
6º que las limosnas recibidas el primer domingo de cada mes se destinen a doce misas anuales, una por mes.
7º que las limosnas se entreguen a la persona designada por el cura de San Andrés  y a final de año de recibo de ellas y de los gastos.
8º que cada cofrade en el momento del ingreso paguen ducado y medio.
9º De las misas que se celebraran cuando un cofrade muera.
10º ordena que el 16 de Julio de cada año se realice una fiesta en honor de la Virgen con el mayor esplendor posible, que los cofrades comulguen en comunidad y asistan con velas a la misa mayor.
Seguidamente se transcribe copia de la licencia que dio Fray Diego Locano para fundar esta cofradia.
Y para cumplir todo lo ordenado en aquel tiempo se pide al Señor Vicario de San Millán su confirmación para que tengan validez y puedan ser adaptadas por circunstancias de los tiempos.
A pie de página se hace una diligencia por el Vicario General de San Millán y el Obispo de Oviedo con sello y fecha de veinte seis días del mes de Abril de mil seiscientos setenta y cinco días.

 Copia de la licencia concedida para la fundación de la Cofradía


A la vista del contenido de la licencia y de los diez capítulos hacemos las siguientes observaciones:
Anterior a la autorización hubo un escrito de solicitud que en su momento se guardaría en los archivos del Convento de Valderas. Este convento fundado en 1565 era centro del Carmelo en la entonces provincia de Castilla. P. Madoz en su Diccionario Geográfico (1845-1850) haciendo referencia a este pueblo leones dice “En la Calle Derecha esta el Convento de Carmelitas Calzados que anteriormente fue palacio del Marques de Astorga que lo cedió a los religiosos…; tiene una espaciosa Iglesia de una sola nave.”
La devoción en la villa estaba extendida y era numerosa, por ello el cura de San Andrés en interés de las almas de sus feligreses y para que estos sean participes de las gracias e indulgencia concedidas por los papas Clemente VII y Clemente X a la Orden Carmelita se dirige a su Provincial en Castilla solicitando autorización que es concedida el 3 de Abril de 1675. Seguidamente solicita su confirmación a la Vicaria de San Millán, institución eclesial dependiente del Obispado de Oviedo con sede en Benavente,  cosa de sucede el 26 de Abril de 1675 (23 días después de la licencia dada por Fray Diego). La Vicaria no tiene autoridad para conceder permisos de fundación, pero si para controlar su funcionamiento y administración, siendo necesaria su aprobación para modificar los capítulos, circunstancia que mas adelante se vera. 
Desde el día de su aprobación la Cofradía ha estado formada por hombres y mujeres.
La formación de la Cofradía del Carmen no tuvo una motivación asistencial, gremial o penitencial como otras muchas existentes por aquel entonces. Se fundo para veneración y culto a María y para que los inscritos en ella por el cumplimiento de sus reglas alcancen los bienes espirituales.
El conjunto de Reglas aprobadas en aquellos años tienen una doble finalidad: por un lado fijar un conjunto de obligaciones personales para sus miembros; por otro establecer una forma de gobierno que le de continuidad pero a vez lo suficientemente flexible, sin alterar su esencia, para que pueda adaptarse a los tiempos, cosa que a lo largo de los años a sucedido.
En el año en se erige la Cofradía la situación social y económica debía ser aceptable, ya estarían superadas las crisis provocadas por las guerras, epidemias, malas cosechas, emigración o descenso de población, pues en el capitulo VIII se estipula que para ingresar se aportara ducado y medio, cantidad no despreciable para aquellos años.