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martes, 5 de septiembre de 2017

CUMPLIR LA TRADICION

     Un año más tradición y devoción se unen para celebrar una antiquísima fiesta “La Exaltación de la Cruz”: aquí, en Benavente, tiene su origen, hunde sus raíces en la antigua iglesia de Santa María de abajo o Santa María de la O, nombres con los que fue conocida la desaparecida Santa María de Renueva; construida cuando la vieja “Malgrat” fue repoblada por los reyes de León, en tiempos de la Carta Puebla, en la zona llana, en el arrabal de la villa; junto a la muralla del rey Fernando II. El agustino padre Enrique Flórez en su obra España Sagrada (1747) la sitúa en 1228. A la que se unió en vecindad, allá por el s. XVI, un convento cisterciense, monjas de San Bernardo, que habían dejado sus propiedades de Santa Colomba en tierras de la Polvorosa; llegando a la Villa en abril de 1581 alojándose en un principio en el Hospital de la Piedad. En 1584 se iniciaron las obras de la que sería su casa durante siglos, hasta que corrió igual suerte que la iglesia de Renueva; la demolición.  
     En esta sencilla iglesia con portada de arco apuntado con triple arquivolta; pórtico de altas columnas de granito y capiteles de grandes volutas; de humildes feligreses, artesanos y campesinos, existía desde tiempos remotos una agrupación de fieles que tenían como devoción un Cristo agonizante en el madero de la cruz, que data del s. XVI; tenido por milagrero y conocido por el pueblo como de “La Salud”.


Imagen del Cristo de la Salud (s. XVI) anterior a la restauración de 1993. 

    Señor de salud y vida,
                                    escucha la plegaria
     cuando dirijo la mirada
     a tu cuerpo agonizante
en lo alto de la cruz.


     La devoción a este crucificado tenía su máxima expresión externa cuando era honrado con un novenario en torno a la festividad de la Exaltación de la Cruz, el 14 de septiembre. A las doce de la mañana de ese día, como en las grandes solemnidades, en la iglesia de Renueva se celebrada una misa cantada por las monjas de San Bernardo que se acompañaba con los sones de aquel órgano del s. XVIII.
     Con la fundación de la Cofradía del Silencio en 1943, que tomó como imagen titular el Cristo de la Salud, será esta Hermandad la continuadora de esta tradición y la encargada de organizar el novenario.
     En la actualidad esta celebración tiene lugar en la moderna iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, templo depositario de tradiciones, cofradías y patrimonio de las desaparecidas San Andrés y Santa María de Renueva.
     Desde los primeros años ha sido una constante para las gentes del “Silencio” dar realce a esta festividad haciendo coincidir o introduciendo nuevos actos. En este sentido, cuando con el correr de la vida comienzan a producirse defunciones en sus filas y acuerdan, a mediados de los 60, celebrar una misa en memoria de los hermanos fallecidos, esta eucaristía tiene lugar el día después de la fiesta de la Cruz. Más recientemente, la presentación y entrega de vara al Hermano Mayor se hace el primer día de la novena.

Cartel anunciador de ete año (2017), con el logo del 75 aniversario de la Cofradía que se celebrara el próximo año, 2018.

   

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