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martes, 26 de enero de 2016

RESCATADO DE LA CARCOMA




Con empeño, constancia y la colaboración de la población en general y de la feligresía en particular  se esta logrando recuperar y poner en valor el patrimonio histórico-artístico que se retiro de las iglesias de San Andrés y Renueva cuando fueron demolidas.
En esta ocasión los trabajos se han centrado en un retablo de los denominados de marco, de estilo Rococó del s. XVIII.
El Rococó o estilo Luis XV es de origen francés y a pesar de ser un estilo de opulencia cortesana, también tuvo su manifestación en lo religioso.
Perteneció a la desaparecida iglesia de Santa María de Renueva, se encontraba montado en el lateral izquierdo de la nave. Durante más de cuarenta años ha estado depositado en una dependencia de la parroquia.



Estado del retablo antes de su restauración. 

Se trata de una obra no muy voluminosa, con unas dimensiones aproximadas de 3,30 m. x 2,00 m. De un solo cuerpo que descansa sobre un banco exento de decoración. Los tallados cortinajes del dosel se anudan en grandes lazos a ambos lados de la hornacina. Obra de autor desconocido, ignorándose si fue encargado por  la fábrica de la iglesia, hermandad o particular.
Todo el frente del ático lo forma una gran rocalla, pieza característica del Rococó, de fino y rico dorado; de formas asimétricas, en madera de talla calada con motivos vegetales y conchas.

Los trabajos de conservación y restauración han sido realizados por Ana Prieto Martín con la colaboración de Carmen García Villarejo y Ángel Pintado García.
Las actuación realizadas, respetando la obra original, han tenido la finalidad de fijar la estructura, limpiar, tratar la madera afectada de carcoma y fijar la policromía.
Para el montaje del retablo ha sido necesario construir un nuevo banco; pues, cuando los restauradores retiraban la pintura del original descubrieron, que para su fabricación se habían empleado tablas policromadas, posiblemente de un retablo anterior, que pueden pertenecer al s. XVI  
El conjunto ya recuperado luce  instalado en la nave lateral izquierda de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen,  cumpliendo la finalidad para la que se creo: enmarcar, resaltar y dar prestancia al cuadro de la Divina Pastora.
Este óleo sobre lienzo de 125 x 90 cm. representa en primer plano a María como pastora rodeada de ovejas. Al fondo a la derecha San Miguel en pugna con el demonio representado por un dragón.
La pintura y su marco, de 122 x 158, fueron restaurados en 2008 por Carmen García Villarejo y Teresa Cabadilla Alonso.
La devoción a esta advocación mariana, que representa a María como pastora, fue dada a conocer y extendida  desde Sevilla por el capuchino Fray Isidoro de Sevilla a principios del s. XVIII; de aquí pasaría al resto de Andalucía, España y Sudamérica, donde esta muy arraigada.
La mesa que este retablo tenia en su primitivo emplazamiento de la iglesia de Renueva fue  restaurada en 2011 por Ana Prieto Martín y reutilizada como soporte del voluminoso sagrario del s. XVII instalado en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen.

Retablo y cuadro en su actual emplazamiento.
 
 




 

martes, 22 de diciembre de 2015

NAVIDAD 2015

Detalle. Belén Residencia Reina de la Paz. Zamora 

FELIZ NAVIDAD

jueves, 3 de diciembre de 2015

UN ANTIGUO ESTANDARTE


A finales del pasado mes de Noviembre mientras se realizaban trabajos de limpieza y ordenación de los numerosos objetos que pertenecieron a las desaparecidas iglesias de San Andrés y Renueva, depositados en dependencias de la Parroquia del Carmen, se encontró, de forma casual, una vieja maleta de madera con cierres metálicos cuyo contenido se desconocía. Forzados los cierres, por carecer de llaves, su interior guardaba un antiguo estandarte de la Cofradía del Carmen de Benavente. Su existencia era desconocida y en ningún inventario o documento de la cofradía se encuentra catalogado,
Se trata de una pieza con unas medidas aproximadas de 1,25 m. de ancho por 1,50 m. de alto, confeccionado en tela de raso blanco por ambas caras; la parte inferior, de forma irregular, es rematada por un fleco y tres borlas; en la superior seis anillas en tela sirven para introducir la barra de sustentación.
Un rico bordado con abundante filigrana enmarca un lienzo de forma oval en el que esta pintada la imagen de la Virgen. El resto de la superficie del paño se rellena con un  delicado trabajo de bordados en color de motivos florales.
En la parte central de la cara posterior, que es la más deteriorada por el paso del tiempo y la humedad, encontramos el emblema de la Cofradía con la siguiente leyenda: Cofradía de Nª. Sra. del Carmen. Benavente.
De la minuciosa y bien ejecutada labor se puede deducir que su confección fue realizada por hábiles y expertas manos en este tipo de trabajos.
Con el propósito de devolverle el esplendor original ha sido enviado a las religiosas pasionistas del Monasterio de Santa María Magdalena de Oviedo (Asturias) para su restauración. Esta comunidad confeccionó en 2008 el vistoso estandarte de la Cofradía del Silencio.

Detalle de ambas caras del estandarte, en el reverso se puede apreciar el deterioro y daños causados por la humedad

martes, 8 de septiembre de 2015

PATRIMONIO RECUPERADO





Desde la repoblación  por Fernando II de León (s. XII) de aquellas tierras de conquista y reconquista, los nuevos pobladores, con un conjunto de derechos contenidos en la conocida como Carta Puebla, fueron  trasformando progresivamente el viejo castro de Malgrat en villa, que toma el nombre de Benavente. Su situación geográfica rodeada de fértiles valles de los ríos Esla, Orbigo y Tera; cruce y paso de caminos entre las tierras de León, Castilla, Asturias y Galicia hace de ella un lugar propicio para el asentamiento, aquí irán llegando las principales ordenes religiosas (franciscanos, clarisas. cistercienses, dominicos, jerónimos). Se va configurando como un núcleo urbano dentro de una muralla, construyéndose iglesias, conventos y en su parte más alta la fortaleza. En los primeros tiempos, siendo realengo, con la protección de reyes, miembros de la familia regia y órdenes militares; cuando paso a señorío, por la entrega (1398) del rey Enrique III de villa y tierras a Juan Alfonso Pimentel, I Conde de Benavente, sus sucesores  ejercerán una labor de patrocinio en toda la villa que será el centro administrativo de un extenso territorio destinado a desempeñar un papel importante en el reino.

Estado de la Torre del Caracol en los años 20 s. XX.  En el ángulo superior izquierdo se aprecian restos de otra torre, que fue utilizada como base del depósito de abastecimiento de agua a la ciudad. En la imagen de de la derecha, estado actual de la torre integrada en el Parador de Turismo.

El mecenazgo de los condes se extendió a iglesias como Santa María la Mayor o San Nicolás; a los  monasterios de  Santo Domingo, San Jerónimo o San Francisco que se convirtió en panteón de la familia Pimentel. Construyeron un palacio-fortaleza, descrito por viajeros y cronistas; de su grandiosidad nos habla Jerónimo Münzer en su visita a la Villa a finales del s. XV: “La fortaleza de Benavente es de las mejores y más bellas del reino castellano”. Crearon cofradías, fundaciones y entre los hospitales con los que contó la villa, el de La Piedad fue construido por el V Conde.
Todo este bagaje arquitectónico y artístico que Benavente fue atesorando a lo largo de los siglos se vera truncado, mas que por el paso de los años, por los sucesos acontecidos a lo largo de la historia o por la desidia del hombre.

Un antes y un después de la portada, en piedra arenisca, del Hospital de la Piedad. De influencia renacentista, con arco de medio punto. En el cuerpo superior una representación de la Piedad, a los lados los escudos de los fundadores. 

El paso de las tropas expedicionarias inglesas y la posterior ocupación de la villa (1808-1809) por las de Napoleón supusieron una perdida de vidas, haciendas y patrimonio. Puentes volados, iglesias, monasterios y hospitales saqueados e incendiados; el palacio-fortaleza, después de estar ardiendo durante quince días, quedó reducido a un esqueleto en ruinas.
Esta cita de D. José Muñoz Miñambres en Historia Artístico-Monumental, tomada de los libros parroquiales de Renueva, nos da una breve idea de lo sucedido en la población: “Ardieron cien casas, la fortaleza fue robada y arrasada, y lo mismo las iglesias y los seis conventos”.
Lo que se salvo o quedo en pie sufrirá un nuevo revés con la desamortización, pasando a manos privadas un patrimonio que fue expoliado. Mientras capiteles, columnas o artesonados cruzaban fronteras, los muros del  castillo y monasterios eran utilizados como cantera.

Hospital de San Juan de Letrán (Casa del Tinte) años 50 s. XX. Restos de su portada integrada en el actual edificio de nueva construcción

El historiador Gaya Nuño cuando hace referencia al Castillo decía. “A partir del s. XIX los benaventanos fueron tirando los restos que quedaban en pie”.
Ya en nuestros días, en el s. XX, invocando progreso y modernidad,  iglesias, conventos y construcciones civiles, han sido demolidos; entre ellos: las iglesias de San Nicolás, Santa María de Renueva y San Andrés; los monasterios de Sancti-Espíritus, Santa Clara, San Bernardo; edificios civiles como el Hospital de San Juan de Letrán (Casa del Tinte). Numeroso ha sido el contenido artístico que de todos ellos ha desaparecido, la mayoría en paradero desconocido y en el mejor de los casos fuera de la ciudad.
Benavente no ha podido o no ha sabido conservar su patrimonio histórico. De aquel nutrido conjunto arquitectónico solo quedan en pie: la Torre del Caracol (XVI), único resto del castillo que se salvo de la piqueta al ser declarado monumento nacional en 1931. Hospital de la Piedad (XVI) fundación del V conde, D. Alonso Pimentel, para peregrinos y forasteros. Iglesia de Santa María la Mayor, obra románica iniciada en el s. XII (1180), con cinco ábsides en la cabecera. Iglesia de San Juan del Marcado, templo románico, s. XII (1181), iniciadas las obra paso a pertenecer a la Orden Hospitalaria de San Juan. Ermita de la Soledad, construida fuera de los muros de la villa, frente a la desaparecida puerta de Santa Cruz.

Ábsides de la románica iglesia de Santa María la Mayor, años 20 s. XX. En la parte inferior estado después de las ultimas restauraciones.

Santa María guarda imágenes, retablos y otros objetos de la desparecida San Nicolás, que no fueron subastados cuando se derribó: retablo e imagen de San José con el Niño; San Sebastian; tablas de la Dolorosa y la Piedad. Cristo Marino de la iglesia de Santa Marina, lugar despoblado en el s. XVII, próximo al puente de Castrogonzalo. Santa María de Ventosa y el Cristo de Mansilla (s. XVI) pertenecientes a la parroquia que hubo fuera de la muralla en la zona conocida como La Ventosa. San Jerónimo del Convento de los jerónimos. Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina del Convento de los dominicos; sobre los restos de la iglesia de este monasterio se construyó el actual teatro Reina Sofía.
En San Juan encontramos: San Antonio Abad titular de la ermita que se encontraba próxima a la iglesia del Sepulcro, iglesia que fue cerrada al culto con la reorganización parroquial del s. XIX y la ermita demolida en los primeros años del s. XX. San Crispin que perteneció a la Iglesia de San Miguel, se encontraba situada junto a la muralla, entre la puerta de San Andrés y el Monasterio de Santa Clara. San Francisco de Asís del monasterio franciscano que había frente al Hospital de la Piedad. La Piedad del Monasterio de San Jerónimo, en el camino que conducía a León. 

Portada sur de la iglesia de San Juan del Marcado. En el tímpano una escena de la adoración de los Reyes; en la parte superior de las columnas seis esculturas que representan a los profetas y otros personajes.

La nueva iglesia de Santa María del Carmen de Renueva conserva un variado patrimonio de retablos, imágenes y otros objetos procedentes de las desaparecidas San Andrés Apóstol y Santa María de Renueva.
Desde 1992 se viene trabajando sobre este patrimonio para lograr su recuperación y conservación. A lo largo de estos años han pasado por los talleres de restauración las siguientes obras:
1992.- Virgen de la O: imagen de vestir, procedente de la iglesia de Santa María de Renueva de la que era titular. Restaurada por Mariano Pérez Nieto, restaurador del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. La corona de plata que luce esta imagen, realizada en 1857, fue restaurada en 2001 por el joyero zamorano Dionisio Alba.
1993.- En ese año se cumplió el 50 aniversario de la fundación de la Cofradía del Silencio (1943). El Cristo de la Salud, de gran devoción en la ciudad es su imagen titular; representación de Jesús crucificado, obra anónima del s. XVI en madera policromada; ante el estado de deterioro que presentaba fue restaurada por Mariano Pérez Nieto por medio de una cuestación popular.

Cristo de la Salud antes y después de su restauración, ya montado sobre el retablo también restaurado.

1995.- Pasaron por la Escuela de Restauración de Madrid las urnas con incrustaciones de concha y carey que contienen un Cristo Yacente y a la Magdalena Penitente. Estas piezas fueron expuestas en la muestra de las Edades del Hombre celebrada en Zamora en 2001 (RemembranZa).
2003.- San Miguel Arcángel: (patrono de la cofradía de hortelanos), talla anónima del s. XVII en madera policromada y el grupo escultórico a tamaño natural del Calvario, con el Cristo de las Aguas, s. XVI-XVII, ambos de la desaparecida San Andrés, fueron restaurados  por Marian Fernández Mateos.
2008.- Lienzo de La Divina Pastora perteneciente a un retablo estilo Rococó (s. XVIII). Restaurado por Carmen García Villarejo.
2009.- Retablo Cristo de la Salud: de estilo Barroco (1715), con columnas salomónicas, obra de Juan de Ortiz.
La Inmaculada: imagen para vestir s. XVII, que se encontraba en l iglesia de San Andrés. Las dos piezas fueron restauradas por Ana Prieto Martín.
Santa Lucia: representada por una matrona romana, es una talla en madera policromada (s. XVII-XVIII), restaurada por Carmen García Villarejo.
2011.- Sagrario perteneciente al retablo (s. XVII) del altar mayor de la iglesia de Renueva, actualmente en la iglesia del Carmen; el banco sobre el que se asienta se asienta pertenecía al retablo de la Divina Pastora. Ambas piezas fueron restauradas por Ana Prieto Martín.
Santa Eulalia


2012.- Santa Eulalia: Imagen de bulto redondo tallada en madera policromada (s. XVII); patrona de la Diócesis de Oviedo, a la que perteneció Benavente has mediados del s. XX. Su restauración la realizo Ana Prieto Martín.
San Ramón Nonato.- Imagen del religioso mercedario (s. XVIII), formaba parte del retablo mayor de la iglesia de San Andrés.  Fue recuperada por Rosa Herrero que confeccionó sus vestiduras y Vicente Pérez la custodia.
2013.- En este año fue restaurada una de las piezas más valiosa que guarda la iglesia del Carmen de Renueva, la pila bautismal, que perteneció a Santa María de Renueva. Pieza de finales del s. XV, gótico isabelino, labrada en piedra arenisca. Fue restaurada por Carmen García Villarejo y Ana Prieto Martín.
La Trinidad: Grupo escultórico en madera policromada que representa el dogma, formaba parte del ático del retablo mayor de Renueva. Responde a los cánones de la época, s. XVII. Su restauración fue obra de Ángel Pintado García y Ana Prieto Martín.

Grupo escultórico que representa el dogma de la Trinidad

2014.- Nuestra Señora del Carmen.- De gran devoción en la ciudad, es una imagen de bastidor realizada en el último tercio del siglo XIX por el imaginero zamorano D. Ramón Álvarez. Los trabajos de restauración recuperaron su policromía original y repararon desperfectos de la talla.
San Francisco.- Imagen de bulto redondo en madera policromada de 80 cm. de alto.
Cristo de Animas.- Es una advocación cristifera de ánimas, se trata de una imagen de Cristo clavado en la cruz. Procede la iglesia de San Nicolás, demolida en 1968.
La licenciada Ana Prieto Martín fue quien realizo estas tres restauraciones.
2015.- En Abril de este año Carmen García Villarejo y Ana Prieto Martín iniciaron uno de los trabajos mas importantes de los realizados hasta ahora, destinados a restaurar los lienzos y pinturas del retablo del s. XVII que perteneció a la iglesia d Renueva. (La restauración de este retablo esta detallada en la entrada de este blog. Un retablo del siglo XVII de 10 de Julio de 2015)